La frase de doña Carmen en la fiesta de gala: «Yo no soy la pianista, soy la dueña de esta casa»
En la gala más elegante de la ciudad, una señora de vestido negro se sentó al piano sin invitación. Lo que reveló dejó a todos sin palabras.
En la gala más elegante de la ciudad, una señora de vestido negro se sentó al piano sin invitación. Lo que reveló dejó a todos sin palabras.