El cajero le dijo «aquí no atendemos a mendigos» sin saber que contaba el dinero de don Ezequiel
Entró al banco vestido de mendigo con un costal sucio. El cajero lo humilló sin saber que era el dueño de todo. Descubre qué pasó después.
Entró al banco vestido de mendigo con un costal sucio. El cajero lo humilló sin saber que era el dueño de todo. Descubre qué pasó después.